Gestamp pone el foco en Japón

Publicado el en Actualidad

Gestamp ha puesto un punto rojo en el país del sol naciente. Después de varios años tomando el pulso a la isla y sembrando relaciones, el mayor fabricante español de componentes de automoción quiere empezar a multiplicar su influencia en Japón. Este año instalará uno de los tres nuevos centros de I+D - los otros dos estarán en China y Etados Unidos - para acompañar a los principales fabricantes de coches en sus desarrollos. La elección no es casual. Toyota ha consolidado, tras el escándalo de las emisiones de Volkswagen, el liderazgo mundial en la fabricación de vehículos, aunque en el primer trimestre de 2016 la firma alemana ha superado a la japonesa. "Hay un cambio de paradigma en ese país. Japón ha trabajado de forma habitual y casi exclusiva con proveedores locales y ahora lo hace con globales que le acompañen a todos los lugares en los que produce", explica un portavoz de la firma, "y no se puede dejar escapar esa oportunidad".

Gestamp tiene ya a 40 personas trabajando en el país asiático, junto a los centros de decisión y de innovación nipones. El pasado año la facturación asociada a ese país alcanzó el 6%, un punto más que en 2013. La multinacional española que preside Francisco Riberas está presente en 20 países, cuenta con 95 plantas industriales y una plantilla de más de 33.000 empleados en todo el mundo. En 2015, su facturación ascendió a los 7.035 millones de euros, el 12,4% más, con un beneficio neto de 161 millones, el 28,5% más. Sólo en I+D, plantea invertir más de 300 millones en el periódo 2016-2019. En este momento negocia con el Banco Europeo de Inversiones un crédito de 160 millones para los nuevos proyectos de innovación y además reforzar los otros 12 centros de I+D ya consolidados, en los que trabajan 1.300 personas.

El salto a Japón viene precedido del acuerdo que sellaron en 2013 con Mitsui, a la que vendieron el 30% de su negocio en América. Su entrada en el accionariado no fue casual. Preparaban la pista para el aterrizaje futuro en la isla de la mano de uno de los cuatro grandes holding nipones. Su influencia entre los demás grandes grupos japoneses y su presencia en sectores vitales para la empresa española como el acero, la logística, el automóvil y las finanzas ha resultado trascendental para los planes de la firma especializada en la estampación en caliente.

En 2014 donó a la ciudad de Tokio una escultura de Arturo Berned de 24 metros de cinta de acero entrelazada y 1,2 toneladas de peso que se convirtió en el símbolo oficial del Año Dual España Japón 2013-2014. Desde entonces luce en la plaza adyacente a la céntrica Torre Sengokuyama del grupo Mori, receptor del regalo en nombre de la capital nipona. Para Gestamp, Asia es estratégica. En China ya tiene ocho factorías instaladas, pero en Japón puede desplegar toda su capacidad de innovación en el exigente mercado de la tecnología punta automovilística.

"Estamos construyendo una relación muy sólida en el desarrollo de piezas más ligeras y en todo lo relacionado a la seguridad", aseguran desde la firma. "El codesarrollo se ha impuesto. El proveedor estratégico desarrolla piezas con el fabricante, y después le acompaña allí donde produce", subrayan para explicar el rol que ha adquirido con sus clientes entre los que están las principales marcas. De hecho trabaja junto a Bentley, Porsche, el Grupo Volkswagen, Peugeot y Citroën, Ford o Mercedes, y BMW, entre otros muchos productores chinos y japoneses.

Los clientes a los que Gestamp suministra sus productos representan más del 75% del mercado mundial de la automoción. El 60% de su negocio está en Europa, América del Norte representa un 19% y Asia un 14% - al que Japón aporta el 6% -. La compañía ha salido reforzada del fracaso de la compra de Abengoa y dispone de músculo para seguir creciendo. Recientemente recompró a Arcelor Mittal el 35% de las acciones que tenía el gigante del acero en Gestamp y esta misma semana ha anunciado la emisión de bonos por 500 millones de euros con vencimiento en 2013 para amortizar una emisión previa de la misma cantidad. La ventaja es que va a amortizar títulos al 5,875% de interés, con los que acaba de vender al 3,5%. Ha tenido que ampliar de 400 a 500 millones la emisión debido a la demanda. Los títulos están garantizados por la propia sociedad y algunas de sus filiales.

Fuente: El País

http://economia.elpais.com/economia/2016/05/08/actualidad/1462702071_412358.html