Publicado el

La crisis ha provocado el cierre de 27 plantas de fabricación de automóviles desde el año 2010 en Europa, 15 en el Reino Unido, nueve en Francia e incluso una, de Opel, en Alemania. En España cerraron en este periodo la de Irbus en Barcelona y Santana Motor en Linares, según un informe del sector de la consultora Torres y Carrera. Con todo, la industria de la automoción nacional resiste las andanadas de la recesión, como consecuencia fundamentalmente de que no depende del mercado interior, que representa únicamente el 11% de su producción, sino de las sus exportaciones. Alrededor del 89% de los vehículos fabricados en España se orientan a los mercados exteriores y la mayoría tiene como destino la Unión Europea, principalmente Francia, Alemania, el Reino Unidos e Italia.

La fuerte apuesta por la flexibilidad laboral, que los fabricantes han pactado con los sindicatos, ha permitido mejorar la productividad de las fábricas españolas y es la causa fundamental del éxito de las plantas. A través de convenios de empresas adaptados a la evolución de la demanda, han conseguido la adjudicación de nuevos modelos, que suponen una garantía de continuidad e incluso de ampliación de las plantas de producción.

Los pactos laborales y otras medidas de ajuste internas también han conseguido que la automoción haya sido el sector que más ha mantenido el empleo desde el inicio de la crisis. Durante los últimos cinco años, de acuerdo con el estudio de la consultora, los fabricantes han recortado el 10,6% sus plantillas, pero en el resto del sector industrial la reducción de empleos se ha disparado hasta el 23,8%.

Las empresas y los sindicatos también han conseguido llegar a acuerdos q0ue, en muchos casos, representan fuertes recortes en materia salarial o de condiciones de trabajo. Un sacrificio asumido por los empleados que ha permitido incrementar la competitividad de las fábricas españolas. Según datos del European Labour Cost Survey, de las casi 177 fabricas de coches existentes en Europa, las españolas son de las más competitivas en relación a los costes laborales, que representan entre el 9% y el 11% de lo que cuesta fabricar un vehículo. España, con 25,5 euros por hora, ocupa en la actualidad el puesto número ocho en costes laborales entre los 17 países productores de Europa. Unos gastos para los fabricantes que son prácticamente la mitad que en Alemania o Francia, pero también el doble que en Portugal o la República Checa.

Caída de la producción

Las fábricas españolas han perdido un tercio de su producción durante la crisis y de ellas apenas salen ahora dos millones de coches al año. En 2012 fueron fabricados en España 1,98 millones de vehículos, el 16,6% menos que en 2011, y un millón menos que hace tan solo cinco años, con unas plantas que, según Torres y Carrera, mantienen una actividad del 30% inferior a la capacidad que tienen instalada. De forma paralela, las ventas de vehículos mantienen una tendencia decreciente desde el inicio de la crisis hasta situarse el pasado año por debajo de las 700.000 matriculaciones.

La consultora destaca, sin embargo, que mientras los grandes grupos automovilísticos cierran fábricas por Europa, las plantas españolas no solo aguantan los envites de la crisis, sino que incluso han logrado garantizar carga de trabajo para los próximos años con la adjudicación de nuevos modelos. Los fabricantes de coches han comenzado a desarrollar nuevos planes industriales en sus fábricas españolas, que suponen una inversión conjunta de más de 3.000 millones de euros y la creación de unos 6.000 puestos de trabajo, según los cálculos de las propias compañías.

■ Renault. El Plan 2014-2016 para sus tres plantas en España (Valladolid, Palencia y Sevilla) permitirá crear unos 1.300 puestos de trabajo gracias a un aumento de producción de 100.000 unidades, con una inversión próxima a los 600 millones de euros. Nissan, su aliada en Europa, también reactivará sus factorías de Barcelona y Ávila con un compromiso de inversión de 300 millones de euros.

■ Seat. Recientemente ha adjudicado a su planta de Barcelona la producción del nuevo León, con una inversión de 800 millones de euros. Este nuevo programa industrial asegura 1.600 empleos. Volkswagen, su empresa matriz, también tiene en cartera un nuevo plan industrial para su planta de Navarra donde fabricará la nueva versión del Polo y que podría traducirse en inversiones de en torno a 700 millones.

■ Fiat. Su filial Iveco ha confirmado para sus plantas de Madrid y Valladolid inversiones de 500 millones hasta 2016, que se traducirán en 1.200 nuevos puestos de trabajo en los próximos cuatro años. El programa del fabricante de furgonetas y camiones duplicará la producción anual de sus factorías con nuevos modelos y contempla la instalación de un nuevo centro de I+D en la comunidad de Madrid.

■ PSA. La apuesta del grupo formado por Citroën y Peugeot por los eléctricos ha supuesto una inversión de 100 millones en la planta de Vigo para desarrollar las dos furgonetas Partner y Berlingo. También ha conseguido la fabricación de dos nuevos modelos, el Citroën C-Elysée y el Peugeot 301, además de nuevo C4 Picasso que ya está en su fase final para lanzar las primeras unidades a finales de este año. Estos programas incrementarán en los próximos meses en 1.000 puestos de trabajo la plantilla de la planta viguesa.

■ Ford. La compañía americana ha anunciado 812 millones de euros en su centro de producción de Almussafes (Valencia) para la fabricación del todocamino Kuga y del comercial Transit. Serán unos 1.000 puestos de trabajo más gracias a la creación, en 2014, de su tercer turno. Ford suma ya más de 1.100 millones en su planta española, de las más eficientes del grupo. Todo apunta a que será la gran beneficiada del repliegue productivo en Europa donde Ford cerrará dos fábricas en el Reino Unido y una en Bélgica.

■ Opel. General Motors anunció a mediados de abril un amplio programa de inversiones de 4.000 millones de euros en Europa, incluida España, hasta 2016. La casa matriz de la europea Opel, que cuenta con una planta de producción de vehículos en Figueruelas (Zaragoza), inyectará durante el presente año y los dos próximos una importante suma en forma de inversiones, para aumentar su presencia en el mercado europeo.

■ Nissan. Esta marca ha anunciado que invertirá más de diez millones de euros este año en su planta de fundición y mecanizado de Los Corrales de Buelna (Cantabria) que se destinarán a la introducción de nuevas piezas y la modernización de sus instalaciones. Las nuevas piezas tendrán como destinos la versión eléctrica de la eNV200, que se fabricará en Barcelona, el nuevo camión que se producirá en Ávila, el nuevo Note y la renovada versión del Qashqai que se producirán en Sunderland (el Reino Unido).

■ Mercedes. El fabricante germanio tiene prevista una inversión de 200 millones este año para adaptar la planta de Vitoria a las necesidades de la nueva VITO VS20 y su versión eléctrica.

Además de estos proyectos industriales anunciados por los fabricantes, la patronal del sector, Anfac, ha lanzado un plan con el que pretende recuperar, a medio plazo, la cota de los tres millones de automóviles producidos en el país. La iniciativa contempla que, con una inyección de inversión pública de 500 millones, se relance la industrialización del sector en España para crear 73.000 puestos de trabajo, generar el 1% adicional de Producto Interior Bruto (PIB), además de aumentar las exportaciones españolas el 4% hasta el año 2015.

La puesta en marcha, por parte del Gobierno, de programas de ayuda a la inversión en el sector del automóvil (2009-2012), que han sumado 754 millones en (20 en subvenciones y 734 en préstamos), «han ayudado a mejorar la competitividad de las plantas españolas y ha animado a las matrices de cada grupo a dar continuidad a los proyectos iniciado en estas fábricas», resalta el informe de Torres y Carrera. Todo ello se ha traducido en una inversión global de 4.590 millones de euros, que se ha concretado en la asignación de doce nuevos modelos. Para este año, sin embargo, ha reducido el 17,7% las líneas de crédito a la automoción, que se quedan en 181 millones de euros, frente a los 220 del pasado año, sube en un punto el interés de estos préstamos (4,92%) y, por primera vez, solicitará avales a las industrias que opten a estas ayudas.